Cuando se escucha la palabra “dieta” de inmediato pensamos en pasar hambre y tener una mala alimentación; en general, pensamos que no podremos comer lo que queramos y eliminar esos carbohidratos que tantos nos gustan como el pan o la pasta.
La dieta mediterránea es distinta en todo esto. Más que una dieta es un estilo de vida que cualquiera puede tomar para perder peso y mantenerlo comiendo de todo. Se basa en la forma de alimentación de España, el sur de Francia, sur de Italia, Grecia y Malta y se caracteriza por el alto consumo de todo tipo de vegetales, frutas, legumbres, pan y otros cereales, aceite de oliva y vino en cantidades moderadas.
Esta dieta tiene muchísimos beneficios. Por ejemplo, es baja en colesterol evitando casi completamente las enfermedades cardiovasculares, se presenta menos riesgo de deterioro cognitivo lo que nos ayuda a evitar o a retrasar enfermedades como la demencia o el Alzheimer. Por otro lado logrará que alejemos la obesidad de nuestras vidas, evitando la diabetes, hipertensión, infartos y más.
Específicamente la dieta es baja en grasas saturadas porque no se comen muchas carnes rojas, alta en grasas monoinsaturadas (de las que sí son buenas) que vienen del aceite de oliva, mucho omega-6 y omega-3 de todos los pescados, antioxidantes de todas las frutas y verduras, y fibras de cereales y legumbres.
Como ven puedes comer de todo. Te presentamos un menú básico de esta dieta con variaciones. Te recomendamos que tomes bastante agua, al menos 2 litros al día, que no comas dulces (es ideal), que ingieras frutas con 3 horas de margen entre una y otra, que cocines solo con aceite de oliva y que te permitas un día a la semana donde puedas comer tantas frutas como quieras.
Foto: buscatijuana.com
