Es muy común que cuando las personas se disponen a bajar de peso, realizan dietas y luego de pasado un tiempo, vuelven a subir los kilos perdidos. Esto es un problema muy común con el que muchos se encuentran, y se vuelve frustrante y perjudicial para la salud, ya que estar cambiando de peso constantemente es algo que afecta mucho la salud; de manera que hay que procurar manejar esto de buena manera y para eso entregamos algunos sencillos y prácticos consejos.
Primero debemos saber, que esto lo produce el tan conocido efecto yoyo, ya que una vez que se pierde el peso, se recupera fácilmente de inmediato, generando un cambio repentino en el organismo, perjudicando de gran manera la salud. Por otra parte, el peso fisiológico se le llama a aquel peso que se mantiene en una cifra aproximada durante una cantidad de años; de manera que si se hace una dieta y luego se vuelve al pesa con el que contábamos antes de partir dicha dieta, se denomina peso fisiológico, el que es con el que siempre ha contado el cuerpo.
Pero esto se hace más notorio, cuando las personas hacen dietas con consumos de alimentos, inferiores a 1000 calorías, donde además se carece de carbohidratos; esto se agrava porque la pérdida de peso es de agua y no se grasa, por lo que no se recomienda hacer este tipo de dietas. Por otro lado las dietas cetogénicas, las cuales son pobres en glucosa el rebote de peso suele ser mucho más grande, ya que el agua se recupera de manera mayor, y el peso por ende se recupera de manera inmediata.
También, es importante tener en cuenta que nuestro cuerpo cuenta con hormonas que regulan el apetito, y por ende la leptina se encuentra disminuida, debido al gasto energético, atenuando además el apetito.